El error supone a los
niños una frustración que tienen que ir aprendiendo a superar. Se tienen que
dar cuenta que a lo largo de la vida cometemos muchos errores y de ellos
aprendemos.
Por ello en el aula
realizamos diversas actividades para que vivencien el error como un juego.
Pusimos en práctica el juego de las sillas, los niños muy ilusionados empezaron
el juego, algunos de ellos actuaron de forma competitiva; nos dimos cuenta que
dependiendo de la personalidad de alumno reaccionan de diferente forma ante el
fallo, unos lo asumen, otros en cambio no lo aceptan , se enfadan …En general
todos los alumnos asumieron el fallo de manera positiva divirtiéndose y
pasándoselo bien con el juego.


No hay comentarios:
Publicar un comentario