sábado, 25 de junio de 2022

"¡ESTOY ENFADADO!" E. Infantil 4 años

 

Actividad del banco de herramientas audiovisuales, E. Responsable, fundación Botín: Habilidades de oposición asertiva.


Con esta actividad se pretende que los niños y niñas centren su atención en el aprendizaje de diferentes estilos para canalizar el enfado, con fórmulas verbales que les ayuden a modular sus reacciones de fuerte intensidad afectiva con las que suelen expresar su irritación.

En una primera fase les explicamos la historia de Gulugú donde un brujito malo se divertía embrujando a todos… Escuchamos la canción:

El brujito de Gulugú

Les hacemos preguntas que les conduzcan a centrar el mensaje, por ejemplo: ¿tú te enfadarías si el brujito te pusiera orejas y cola de ratón?... Hasta que llegamos a preguntarles si enfadarse está mal.

Unos dicen que sí, otros que no, otros no lo saben…Les explicamos que es natural enfadarse si nos hacen esas cosas, que no está mal, pero depende de cómo nos enfademos.

Les vamos proponiendo situaciones en las que lo normal es enfadarse: si te empujan en la fila, si te dicen cosas feas, si no quieren dejarte jugar, si nos gastan una broma pesada… y qué sienten en ese momento.

En una segunda fase queremos que se vayan dando cuenta de qué cosas les hace enfadarse más y qué respuestas podemos dar para no estropear más las cosas…

A casi todos les enfada lo mismo que le regañen o que les castiguen, que no les hagan caso a que le digan que se calle, que les insulten a que se rían de ellos, que les gasten bromas pesadas o que les den sustos. Varios sugieren que les enfada mucho que les peguen sus hermanos mayores o que les echen la culpa de la pelea, o que les castiguen sin motivo.

Ahora les ponemos en situaciones concretas y les pedimos que nos digan qué harían para ir detectando que reacciones son apropiadas y cuales no.

Si estamos en la fila y alguien te empuja: Decírselo a la seño, decirle que no me empuje,… (nos dicen)

Si estás haciendo una torre y pasa el hermano y te la tira: decírselo a mamá,

Una niña nos dice: es que si alguien me pega yo le doy un puñetazo…

Entonces les decimos respuestas de enfado habituales: llorar, gritar, morder (los peques), pegar, romper algo… les comento que estas reacciones no van a hacer que arreglemos nada y que solo van a hacer que enfademos más a los demás, que les hagamos daño y que entonces nos peleemos de verdad, o que nos castiguen…no son buenas ideas, tenemos que buscar alternativas que no molesten o no hagan daño…

Pintamos un muñeco, Carlos, en la pizarra y les vamos diciendo lo que ese niño les ha hecho  y que se lo digan…les ayudamos a buscar la frase si no les sale.

Carlos se ha reído de ti, que le dices… No me gusta que te rías de mí.

Carlos te ha puesto la zancadilla… Si me pones la zancadilla me voy a caer y se lo voy a decir a la seño y te va a castigar.

Carlos te ha quitado tu juguete y se ha ido…Carlos devuélveme mi juguete o tendré que pedir ayuda. Etc.




En la fase tercera hacemos un juego, con el fin de automatizar expresiones de oposición asertiva. Los niños y niñas están sentados en una fila y la maestra enfrente y va lanzando una pelota, a quien le toque la pelota tiene que decir qué haría en distintas situaciones de enfado que se plantean. Si la respuesta que dan es apropiada se van a la fila de la maestra porque son unos mayores,…, hasta que no queda nadie en el banco de enfrente. Al terminar recordamos las fases que hemos trabajado.